
El idioma español o castellano es una lengua romance del grupo ibérico. Es uno de los seis idiomas oficiales de la ONU[20] y, tras el chino mandarín, es la lengua más hablada del mundo por el número de personas que la tienen como lengua materna.[21] [22] [23] Es también idioma oficial en varias de las principales organizaciones político-económicas internacionales (UE,[24] UA,[25] OEA,[26] OEI,[27] TLCAN,[28] Unasur,[29] Caricom,[30] y el Tratado Antártico,[31] entre otras). Lo hablan como primera y segunda lengua más de 450 millones,[32] y supera los 500 millones[33] de personas si contamos a los que lo han aprendido como lengua extranjera, pudiendo ser la tercera lengua más hablada por el total de hablantes.[34] Por otro lado, el español es el segundo idioma más estudiado en el mundo tras el inglés,[35] con más de 20 millones de estudiantes,[36] si bien otras fuentes indican que se superan los 46 millones de estudiantes distribuidos en 90 países,[37] y la tercera lengua más usada en Internet (7,8% del total).[38]
El español, como las otras lenguas romances, es una continuación moderna del latín hablado (denominado latín vulgar), desde el siglo III, que tras el desmembramiento del Imperio romano fue divergiendo de las otras variantes del latín que se hablaban en las distintas provincias del antiguo Imperio, dando lugar mediante una lenta evolución a las distintas lenguas romances. Debido a su propagación por América, el español es, con diferencia, la lengua romance que ha logrado mayor difusión.
El español, como toda lengua del mundo, presenta ciertas características específicas, desde el punto de vista fonológico, léxico y gramatical. Su sistema de escritura también tiene aspectos distintivos. Los países hispanohablantes son muchos, pero incluyen básicamente a España e Hispanoamérica. En casi todos ellos se hablan otras lenguas además del español, y un porcentaje importante de los hispanohablantes son bilingües. Se trata originalmente de una cultura mediterránea europea, que en Hispanoamérica se ha mezclado en grados variables con dos grupos culturales más: los indígenas americanos y los descendientes de africanos.
En este artículo se analizarán las características del español como lengua y algunos de los aspectos culturales de los países hispanohablantes
El español en el mundo
Es difícil saber con precisión el número exacto de hispanohablantes en el mundo. Existen ―al igual que con otras lenguas― diferentes estimaciones. Según Ethnologue (www.ethnologue.com), el español se habla en los siguientes países y territorios: Alemania, Andorra, Argentina, Antillas Holandesas, Arabia, Australia, Bélgica, Belice, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Filipinas, Finlandia, Francia, Guinea Ecuatorial, Gibraltar, Guatemala, Honduras, Islas Caimán, Israel, Islas Vírgenes, Jamaica, Marruecos, México, Nicaragua, Noruega, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Suecia, Suiza, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
Gastronomía y alimentación latinaNuevamente hay que distinguir entre Europa y América: en Europa la cultura latina es afín al la mediterránea. En ella se encuentran los tres ingredientes básicos de las cocinas de la cuenca mediterránea: aceite de oliva, vino (especialmente tinto) y trigo (en pan, pastas, pizza) junto con la disposición de productos frescos (generalmente de mar) verduras (calabacines, pimientos morrones, tomates) y plantas aromáticas (azafrán, tomillo, albahaca, etc.) La cultura del vino y el aceite de oliva es sumamente importante para la identidad de los países de la Europa Latina. Italia, Francia y España son los principales productores y consumidores de vino en el mundo, en tanto España e Italia (junto con Grecia) son los principales productores y consumidores de aceite de oliva. También hay en cada uno de estos países otras influencias gastronómicas, especialmente en el norte de Francia. La gastronomía contemporánea de la Europa Latina se ha enriquecido con otros aportes y es reconocida por su refinamiento.
Por otra parte, las tradiciones gastronómicas de América Latina se corresponden con sus diferentes realidades geográficas y diversas influencias culturales. En el Cono Sur (Argentina, Uruguay, Chile, Sur de Brasil), donde la mayoría de la población es originaria de la Europa Latina es posible apreciar la influencia mediterránea, más aún teniendo en cuenta que su clima es propicio para el desarrollo de la cultura del vino, el trigo y la oliva (Argentina y Chile son también grandes productores de vino). En otros sitios, las costumbres alimenticias derivan de las culinarias indígenas y están supeditadas a los diferentes climas tropicales, siendo menos importante la herencia hispano-portuguesa. Así, por ejemplo la cocina mexicana tiene poco de latina y se deriva en mayor medida de la azteca.
[editar] VestidoPara los pueblos latinos, al estar en su mayoría situados en regiones donde el clima es templado o cálido, el tipo de vestido «tradicional» se caracterizó por ser a menudo ligero. Las combinación de las culturas árabes y latinas (Ej.: ocupación árabe de España y Sicilia) dio origen a una gran variedad de estilos de ricas telas y adornados con encajes.
En el mundo globalizado de hoy lo anterior no se aplica. Sin embargo los hábitos de vestir contemporáneos en los países latinos están a menudo asociados a la noción de elegancia y de buen gusto (alta costura), esto es verdad sobre todo en Italia y Francia (en particular en París y Milán).
FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_latina#Gastronom.C3.ADa_y_alimentaci.C3.B3n_latina fecha de consulta 4 de enero de 2012
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